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La oración compuesta

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Análisis de la oración compuesta.

 

 

 

LA ORACIÓN COMPUESTA

La coordinación

La subordinación

   Subordinadas sustantivas

   Subordinadas adjetivas

   Subordinadas adverbiales

 


 

1. La coordinación

 

Las coordinadas se analizan como si fueran dos oraciones simples, entre las que hay una relación "de igualdad" sintáctica. En el siguiente cuadro definimos cada uno de los tipos y ponemos ejemplos, en los que aparecen subrayados los nexos:

 

Tipo

Definición

Ejemplos

Copulativas

Las proposiciones de este tipo simplemente suman sus significados.

Todos los días compro el pan y riego las plantas.

No lo sé ni me importa.

Disyuntivas

Establecen una alternativa u opción entre ellas.

Escríbele una carta o llámala por teléfono.

Adversativas

La segunda proposición expresa una oposición, contraste o matización con respecto a la primera.

No acabé el trabajo, pero hice gran parte de él.

No me lo dijo él, sino que yo lo averigüé.

Explicativas

La segunda proposición explica o aclara el enunciado de la primera.

Lo pensaron detenidamente o, mejor dicho, fueron más cautos.

Estudia medicina, es decir, quiere ser médico.

Distributivas

Expresan una alternancia o acción paralela entre las distintas proposiciones. Obsérvese que el nexo, en ocasiones, desempeña otra función sintáctica.

Unos hablan mucho; otros no opinan.

(Unos y otros, sujetos)

Cerca, te olvidas de mí; lejos, me recuerdas. (Cerca y lejos son complementos circunstanciales)


 

 

2. La subordinación

 

Es importantísimo comprender antes que nada qué significa el término subordinada: llamamos así a la oración (proposición) que "ha descendido" de categoría, para desempeñar una función propia de un elemento sintáctico inferior ("subordinado", como en el ejército), el sintagma. Por ello, la proposición subordinada queda integrada sintácticamente en la principal (que es realmente toda la oración).

La segunda consecuencia es clara: tres son los tipos de subordinación posible, tantos como tipos de sintagmas existen (aparte, lógicamente, el verbal).

 

 


2.1. Subordinadas sustantivas.

 

Son aquellas que desempeñan en la oración la función que sería propia de un sintagma nominal. Por esa razón, son las que más funciones distintas pueden realizar: todas excepto la de adyacente de un sintagma nominal (función propia de las subordinadas adjetivas) y la de complemento circunstancial (función propia de las subordinadas adverbiales).

Vemos ejemplos de los distintos tipos en el cuadro:

De Sujeto

Es necesario que todos hagamos un esfuerzo.

¿Te gustaría aprender italiano en diez días?

Me inquieta cómo se está desarrollando este proceso.

De Compl. Preposicional

Tengo miedo de que tu hermano no llegue a tiempo.

Él será testigo de que voy a cumplir mi palabra.

No tiene idea de cuándo se celebrará esa reunión.

De Compl. Directo

Dijo ella: "No consentiré eso nunca más".

Me imagino qué estarás pensando.

No sé si podré hacerte ese favor.

De Suplemento

Ayer me acordé de que hoy es tu cumpleaños.

Me alegro de poder contarlo.

Hablaron de quién sería el nuevo entrenador.

De Atributo

Tu amigo es quien más suspensos tiene del Instituto.

Mi problema es que me falta tiempo.

José Ignacio está que trina.

De Compl. Predicativo

Mis amigos han vuelto de la excursión que no hay quien les hable.

De Compl. Indirecto

Entrega una de estas hojas informativas a quienes veas en la parada del autobús.

De Compl. Agente

La orden fue revocada por quienes la habían dado unos días antes.

De Vocativo

Quien quiera que esté ahí, salga ahora mismo.


2.2. Subordinadas adjetivas.

 

Desempeñan siempre la función de adyacente de un núcleo de un sintagma nominal. Por eso mismo, no es necesario indicar esa función en el análisis: se sobrentiende. También se denominan de relativo, puesto que el nexo que las introduce es una palabra de esta clase. Los relativos en español tienen siempre un valor pronominal (puesto que sustituyen a un sintagma nominal), pero en propiedad pueden ser pronombres, determinantes o adverbios:

—Pronombres relativos (se analizan como un sintagma nominal): que, el cual (la cual, lo cual, los cuales, las cuales), quien (quienes).

—Adverbios relativos (se analizan como un sintagma adverbial): donde, cuando, como (deben tener antecedente; en caso contrario introducen una subordinada adverbial).

—Determinante relativo (se analiza como tal): cuyo (cuya, cuyos, cuyas). Se comprueba que es determinante porque la concordancia la realiza con el sustantivo al que determina, no con su antecedente: El hombre cuyas llaves encontramos ha venido a dar las gracias. En esta oración cuyas va en femenino por ir determinando a llaves, aunque su antecedente sea hombre.

Las proposiciones subordinadas adjetivas se dividen en dos tipos:

-Subordinadas adjetivas especificativas: son aquellas que reducen la extensión del sustantivo al que acompañan. Así: Los alumnos de primero que han aprobado irán de excursión. Se entiende que no todos los alumnos...

-Subordinadas adjetivas explicativas: simplemente destacan una cualidad del nombre al que acompañan, sin limitar su extensión. Van obligatoriamente entre comas. Como se ve, si las quitamos no varía apenas la significación de la frase. Los alumnos de primero, que han aprobado, irán de excursión.


 

2.3. Subordinadas adverbiales.

 

Por último, veremos en el siguiente cuadro los distintos tipos de proposiciones subordinadas adverbiales. Según se ha dicho, siempre realizan la función de complemento circunstancial, por lo que no es necesario indicarlo en el análisis. Sí debe indicarse el subtipo, según el cuadro:

De Lugar: desempeñan la función de complemento circunstancial de lugar con respecto al verbo principal.

Nos marcharemos por donde hemos venido.

Iremos a donde tú quieras.

Desde donde estamos no se ve nada.

Había gente dondequiera que íbamos.

De Tiempo: sitúan la acción de la principal temporalmente (antes, después o al mismo tiempo), como c. c. de tiempo.

Cuando terminó, todos aplaudieron.

Lo adiviné antes de que lo dijera.

Mientras está entretenido, no da ruido.

Al anochecer, toda la ciudad quedó desierta.

De Modo: función de complemento circunstancial de modo.

Contesté como tú me dijiste.

He montado el aparato según indican las instrucciones.

Causales: expresan el motivo por el cual acontece la acción principal.

Me voy a la cama, que tengo sueño.

No ha venido porque no ha querido.

Como hacía calor, nos hemos bañado en el río.

No sé cómo lo hizo, pues no me fijé.

Consecutivas: expresan la consecuencia que se desprende de la acción principal. En sentido lógico, suponen una inversión de las causales.

Llueve, así pues no saldremos.

No tengo ganas de bromas, conque estáte quieto.

Es suya, por lo tanto dásela.

No viene; está enfermo, pues.

Tiene tantas deudas, que está arruinado.

Condicionales: formulan una condición para que se cumpla la acción principal. La subordinada se llama prótasis y la principal apódosis.

Si me esperas, nos iremos juntos.

Cuando él lo dice, será verdad.

Como sigas comiendo, te vas a poner malo.

Te ayudaré, a condición de que tú me ayudes también.

De ser eso cierto, lo sabríamos nosotros.

Concesivas: oponen una dificultad a la acción principal, que no impide su cumplimiento.

Aunque esté muy cansado, iré a esa cena.

A pesar de que no tiene dinero, no para de comprar.

No tomará el jarabe así lo maten.

Me dieron la mitad, si bien tenía derecho a todo.

Comparativas: sirven de término de comparación a la principal. Pueden ser de superioridad, de igualdad o de inferioridad.

Es mejor ir con él que quedarse en casa.

Es tan vanidoso como lo fue su padre.

Miente tanto como habla.

Finales: explican para qué se realiza la acción principal.

Iremos al hospital para que te curen.

Volví a casa con el objeto de despedirme.

Vengo a que me pagues.